miércoles, 11 de abril de 2007

El reflejo de esa esquina

Me veo en el espejo de aquella esquina y escucho nuestras risas a lo lejos. Siento que sucedió hace mucho tiempo, pero sé que no fue hace tanto en realidad.
Mi corazón se enternece al ver aquella imagen de dos adolescentes enamorados que, al encontrar un espejo de testigo, congelaron un momento transformándolo en una fotografía mental.
Me despierto de aquella imagen casi soñada y me pregunto qué es lo que sucede ahora. Extraño y no extraño, me confundo y confundo, lastimo y me duele lastimar, pero me lastima lastimarme.
Desde el umbral, en el cual me encuentro sentada, miro hacia atrás y me observo, cual madre mirando a su hija. Veo sonrisas, amor, alegría, pero de pronto veo una nube negra que tapa aquellos colores de arcoiris y que me trae hasta el día de hoy.
Trato de entender cómo cambió todo y me ahogo en un mar de preguntas. Descubro que esa seguridad que habitaba en mi ser se desmorona, iniciando una revolución en la que pierdo el
auto-control. Cada error significa una herida y cada herida significa una lágrima, una lágrima que no siempre se exterioriza, pero que se acumula en mi interior. Lentamente siento que me voy ahogando en un mar que construyo día a día.
Por eso es que hoy quiero, mirándonos en el espejo de aquella esquina, decirle adiós al pasado, pero no a quién me acompaña.

No hay comentarios: