domingo, 29 de abril de 2007

domingo 29


Hoy es domingo y encima 29. Quizás para muchos no signifique nada, y en realidad, para mi tampoco tiene un significado, pero sí me trae a la cabeza varias cosas.
Primero, convengamos que todos los domingos tienen algo especial, como un tinte bajonero, de extrema fiaca y un cremiento constante de las no-ganas de que empiece la semana. Pero, más allá de eso, lo primero que se me viene a la mente son las pastas con tuco que comía los domingos con mis abuelos. Comer pastas los domingos con mis abuelos es una tradición que extraño mucho.
Solamente con pensarlo siento ese olorcito tan tentador del mejor tuco casero preparado por mi abuela, y aunque alguien lo prepare con la misma receta, juro que no van a tener el mismo sabor.
Por otro lado, y volviendo a lo anterior, no solamente es domingo, sino que también es 29: día de ñoquis! (bingo!).
Comer ñoquis caseros era otra tradición que tenía cada vez que iba a almorzar a la casa de mi abuela paterna. Era el plato que siempre le pedíamos con mi hermano cada vez que íbamos a su casa porque, sin dudas, era exquisito. Creo que pedirle otro menú significaba no aprovechar la oportunidad de comer ñoquis.
En fin, todo esto venía a que hoy, domingo 29, es una buena oportunidad para recordar esas viejas tradiciones y pedirme un plato de ñoquis con tuco (lamentablemente no caseros, pero ñoquis con tuco al fin).

viernes, 27 de abril de 2007

Björk



Falta menos para que salga Volta
y cada vez menos para mi cumple!.

ergo... falta poco para tener el cd.

(esta no es la tapa de Volta)

jueves, 26 de abril de 2007

Julio Bocca


Huellas que pisan fuerte,
pasos que no se olvidan,
saltos que vuelan alto
y vueltas que da la vida.
Tu danzas, yo te miro
y te admiro.

martes, 24 de abril de 2007

Abaporu


Abaporu es un jóven extremadamente orgulloso que considera que este mundo es demasiado pequeño para él.
Cree que llegar al Sol es algo sencillo, que los peligros no lo amenazan y que un cactus no lo pincha, pues para él no tiene espinas.
Considera que su imaginación es aún más grande que el mundo de las ideas de Platón y que este mundo es demasiado mediocre como para entretenerlo. Sin embargo, apuesto que quedaría atónito ante una pregunta realizada por Sócrates.
Es de aquellas personas que creen que lo tienen todo, pero que a simple vista no ven nada, y cuando lo ven, es demasiado pequeño como para ser importante y significativo.
Piensa que su gigantomaquia le da poder y que lo hace ver más fuerte de lo que realmente es.

o-o-o

Abaporu es un jóven muy tímido y solitario. Se lo encuentra sentado, con sus brazos caídos y con una mirada que no mira nada concreto, pero que siempre apunta hacia abajo. Busca pasar desapercibido y considera que llamar la atención sería uno de sus mayores errores, pues se sentiría totalmente ridiculizado.
Es una persona capaz de alcanzar grandes metas, pero hacerlo es algo que lo aterra y por lo tanto, cada vez que siente que está por conseguir algo, se obliga a deternerse.
Está cerca del sol, pero eso lo intimida tanto que agacha su cabeza y se encoge para no alcanzarlo nunca.
Su poca confianza en sí mismo hace que se sienta constantemente amenazado por el entorno, y que hasta la planta más pequeña e inofensiva signifique para él un cactus gigante con espinas tan dañinas que le recuerden el dolor de pincharse con un alfiler.
Se presenta a la vida en una posición casi fetal, en la que inconcientemente, anhela encontrar aquellla protección materna que alguna vez tuvo dentro del útero, pues se siente totalmente desnudo y desprotegido.
Su mayor deseo es esconderse hasta el punto de desaparecer, ya que, a su pesar, considera que dentro de este mundo está demás.

lunes, 23 de abril de 2007

Gaviotas




Las fobias dejan de tener nombre y los personajes se vuelven protagonistas.
Me pregunto si todos mis cuentos tienen final, o si tan sólo mi imaginación los vuelve infinitos.
Miro cómo tus alas vuelan y cómo te alejas de aquel nido construido en horas pasadas. Sin embargo, mi fobia sigue siendo la misma.
Increíble cómo animalitos tan torpes buscan la paz en un lugar tan alejado de sus hogares.
Y me acuerdo de esa sonrisa con que te miré aquella tarde, mientras ellas se alejaban.
Busqué la respuesta en el reflejo de un agua no muy cristalina, pero solamente vi mi cara reflejarse mientras aquellas gaviotas volaban por encima de mi cabeza dirigiéndose hacia ese único horizonte.

domingo, 22 de abril de 2007

sábado, 21 de abril de 2007

Lo oculto


Lo que no conocemos y lo que no quiere mostrarse
lo que buscamos sin encontrar, todo en vano
lo que se ilumina y lo que no es reflejado
lo que de noche no vemos por nuestros ojos ciegos.

Todo y nada, reiteradas veces
poco y mucho casi siempre.
Lo que no sé buscar y lo que nunca existió
todo a punto de estallar, no se quiere mostrar.

Lo que nunca entendimos, un errado destino
lo que insólito parece y lo que vale realmente.

Lo que no conocemos y lo que no quiere mostrarse
lo que buscamos sin encontrar, todo en vano
lo que se ilumina y lo que no es reflejado
lo que de noche no vemos por nuestros ojos ciegos.

sábado, 14 de abril de 2007

Pareja


Siento algo más o menos así...

miércoles, 11 de abril de 2007

El reflejo de esa esquina

Me veo en el espejo de aquella esquina y escucho nuestras risas a lo lejos. Siento que sucedió hace mucho tiempo, pero sé que no fue hace tanto en realidad.
Mi corazón se enternece al ver aquella imagen de dos adolescentes enamorados que, al encontrar un espejo de testigo, congelaron un momento transformándolo en una fotografía mental.
Me despierto de aquella imagen casi soñada y me pregunto qué es lo que sucede ahora. Extraño y no extraño, me confundo y confundo, lastimo y me duele lastimar, pero me lastima lastimarme.
Desde el umbral, en el cual me encuentro sentada, miro hacia atrás y me observo, cual madre mirando a su hija. Veo sonrisas, amor, alegría, pero de pronto veo una nube negra que tapa aquellos colores de arcoiris y que me trae hasta el día de hoy.
Trato de entender cómo cambió todo y me ahogo en un mar de preguntas. Descubro que esa seguridad que habitaba en mi ser se desmorona, iniciando una revolución en la que pierdo el
auto-control. Cada error significa una herida y cada herida significa una lágrima, una lágrima que no siempre se exterioriza, pero que se acumula en mi interior. Lentamente siento que me voy ahogando en un mar que construyo día a día.
Por eso es que hoy quiero, mirándonos en el espejo de aquella esquina, decirle adiós al pasado, pero no a quién me acompaña.

martes, 3 de abril de 2007

El hombre y la nada



El hombre solitario, con la nada alrededor. Una situación vacía lo lleva a cuestionarse sobre la humanidad, cuando a él nunca se le hubiera ocurrido detenerse en aquel punto. Se pregunta qué es él y se responde a sí mismo, pero sin convicción, que es un hombre. Ahora le surge un nuevo interrogante: ¿qué es el hombre? Se dá cuenta de que él es un ejemplar más de la raza humana, que si alguien ajeno a este planeta quisiera alguna vez extraer a un hombre de la tierra para averiguar cómo es, podría tomarlo a él cómo ejemplo, porque respondería a cualquier pregunta que deseen realizar sobre cómo es un hombre. Ahora bien, él es un humano, pero no hay dos humanos que sean iguales... entonces, ¿ por qué este sujeto respondería perfectamente a qué es un humano si es totalmente diferente a mi? obviamente la respuesta es totalmente genérica. Sin poder poner atención en otra cosa, pues recordemos que está rodeado de la nada, empieza a desvestirse. Cada prenda que se arrebata la analiza como si estuviera corroborando que no se haya dañado ni un mínimo tejido, pero en realidad no es eso lo que analiza, sino su forma. Se pregunta por qué su camisa tiene dos cilindros alargados en los bordes, y por qué entre medio de esos dos cilindros hay una especie de rectángulo, que sería la parte que cubre su torso. Empieza a pensar que su cuerpo tiene una forma similiar a la de esa camisa, y a decir verdad, se deciluciona bastante al enterarse de ello. Luego se quita los pantalones, y el resto de la ropa. Está bastante confundido por las formas de sus prendas, así que decide analizar ahora su cuerpo independientemente del vestuario. Mira los dedos de sus manos y se pregunta qué función tendrán ellos, por qué se disponen de tal manera y por qué algunos son más largos que otros. Luego se mira los pies y encuentra una leve similitud entre los dedos de las manos y los de los pies. Nota que en todas las extremidades hay cinco dedos, lo cual lo lleva a preguntarse: ¿ por qué cinco? Creo que es bastante obvio que este ser está rodeado por la nada, pues se está poniendo bastante insistente y exigente con sus preguntas. Mira sus brazos y luego sus piernas, y nota que en la mitad de éstos hay algo que los divide en dos: en el caso de las piernas encuentra a las rodillas y en los brazos, los codos. Llega a un punto en el que ya no le importa lo que mira, quiere saber sobre su escencia, pues ya descubrió bastante de su cuerpo, pero sigue sin entender qué es. Lamentablemente, se confunde tanto que, al estar rodeado por la nada, termina convenciéndose de que él también es nada y que, aunque se esmere, jamás va a ser nada más que eso.