No tengo palabras para agradecerte lo que significaste, y significas, para mi.
Gracias por cada una de las enseñanzas que me dejaste y por cada segundo que pasamos juntos.
Gracias por el amor que me brindaste, por todas las anécdotas, por haber sido tan bueno, tan dulce y tan humilde a la vez, gracias por ser un ejemplo. Gracias por quererme tanto y por dejarme que te quiera de la misma manera. Voy a guardar en mi cabeza y en mi corazón recuerdos que nada ni nadie van a poder borrar, ni siquiera el paso del tiempo.
A pesar de que estoy triste por no tenerte más a mi lado, la paz y la sonrisa que hoy vi en tu cara me transmitieron cierta felicidad.
Entendí que por fin dejaste de sufrir y que voy estar eternamente agradecida por todo lo que hiciste. Fuiste una gran persona, de la cual estoy orgullosa de haber sido nieta.
La imagen que siempre tuve de vos fue la de un hombre alegre, fuerte, tierno, humilde y es así cómo te voy a recordar.
te voy a extrañar muchísimo abuelo!


