Te dormiste soñando tus juguetes de la infancia, tu inocencia perdida y tus recuerdos olvidados.
Olvidaste la inocencia de la niñez con los años y te amigaste con una sociedad madura en edad, pero no en costumbres. Y te dejaste llevar...
Dos escenas superpuestas demostrando diferentes horarios, edades y pasatiempos. Dos escenas que no deberían superponerse, pero que inevitablemente lo hacen.
Esa tarde una niña, jugando con juguetes infantiles, ignora cuál será su diversión dentro de 10 años, pues ni siquiera imagina qué ocurrirá cuando caiga el sol.
Esa noche, duerme y retrocede el tiempo, volviendo a jugar con sus juguetes de años pasados. No puede controlar su cuerpo y cae rendida, hasta que todo pase y nuevamente salga el sol.
La imaginación vuela de manera cambiante por la mente o por artificios. De todos modos, la regresión está presente.
Todo vuelve al principio, sale el sol, pero las situaciones se invierten.
La niña juega con sus juguetes infantiles, pero ahora ese camión lo maneja un muñeco, cuyo sombrero es improvisado con una chapita perdida de alguna botella de la noche anterior.
Olvidaste la inocencia de la niñez con los años y te amigaste con una sociedad madura en edad, pero no en costumbres. Y te dejaste llevar...
Dos escenas superpuestas demostrando diferentes horarios, edades y pasatiempos. Dos escenas que no deberían superponerse, pero que inevitablemente lo hacen.
Esa tarde una niña, jugando con juguetes infantiles, ignora cuál será su diversión dentro de 10 años, pues ni siquiera imagina qué ocurrirá cuando caiga el sol.
Esa noche, duerme y retrocede el tiempo, volviendo a jugar con sus juguetes de años pasados. No puede controlar su cuerpo y cae rendida, hasta que todo pase y nuevamente salga el sol.
La imaginación vuela de manera cambiante por la mente o por artificios. De todos modos, la regresión está presente.
Todo vuelve al principio, sale el sol, pero las situaciones se invierten.
La niña juega con sus juguetes infantiles, pero ahora ese camión lo maneja un muñeco, cuyo sombrero es improvisado con una chapita perdida de alguna botella de la noche anterior.
