jueves, 11 de enero de 2007

Polvo eres

Hay momentos en los que el dolor no puede ser manifestado con palabras, y sólo se manifiesta físicamente. Ataca al inocente, al débil, y al que nada puede hacer más que entregarse.
“Del polvo venimos y al polvo volvemos”, en todo momento somos polvo, y aunque no lo tengamos presente, la vida nos lo recuerda en algún momento.
Duele ver dolor, duele ver sufrimiento y duele, sobretodo, saber que nada se puede hacer. El mayor anhelo es que suceda rápido, pero que no suceda.
Y cuesta ver el deterioro diario, el sufrimiento constante y es imposible ser fuerte para dar fuerzas.
De un día para otro la vida puede cambiar, y eso lo noté en los últimos meses de mi vida. Una noticia inesperada derrumba todo, absolutamente todo, pero hay que seguir.
El año recién empieza, pero ya sucedió bastante y no quiero que siga sucediendo.
Si en el comienzo me quedo sin fuerzas ¿cómo hago para llegar al final?
Odio el pesimismo, pero el optimismo en vano no cura heridas.
No me ilusiono con el futuro, pero trato de vivir el presente de la mejor manera posible… hoy estás conmigo, entonces hoy soy feliz.
Mañana seré feliz porque alguna vez estuviste conmigo, y eso nada ni nadie me lo quitará.

1 comentario:

Anónimo dijo...

que puedo opinar mas que concuerdo con lo que dice el texto.
cada vez me sorprende mas todo, y mas lo que escribis.
se que compartimos esto y mucho mas!!.
te quiero.
me encanta leer lo que esrcribis
yami